Guanajuato, Gto., 17 de octubre de 2025 — El Museo Iconográfico del Quijote se llenó de son jarocho y memoria viva durante la presentación editorial de “De amores y argumentos. Versos para huapango de Juan de Llanos Rodríguez”, obra que rescata la lírica inédita de uno de los grandes exponentes del huapango tradicional veracruzano. El evento formó parte de las actividades del 53° Festival Internacional Cervantino, consolidando el cruce entre literatura, música y tradición popular.
El libro fue presentado por su editor, el artista visual y músico Alec Dempster, junto al investigador guanajuatense Gabriel Medrano, quienes compartieron el proceso de recuperación de los versos del poeta y músico Juan de Llanos Rodríguez (1899–1955), figura esencial en la región de los Tuxtlas, cuya obra permanecía inédita hasta ahora.
La historia detrás del volumen es tan profunda como su contenido. Dempster vivió diez años en Santiago Tuxtla, donde conoció a Berta Llanos, hija del músico, quien conservaba una libreta con las composiciones de su padre. A partir de ese hallazgo, el artista emprendió un proyecto editorial que incluye grabados de su autoría y un estudio introductorio del especialista Raúl Eduardo González Hernández, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
“La edición del cuadernillo original permite que la voz de Juan de Llanos llegue a nuevas generaciones de músicos y poetas, preservando así la lírica tradicional del huapango veracruzano”, expresó Medrano. Por su parte, Dempster compartió que este libro completa una trilogía dedicada al patrimonio musical veracruzano, junto con “Ni con pluma ni con letra” y “Si preguntan quién cantó”.
La presentación concluyó con un fandango en vivo protagonizado por jaraneros guanajuatenses, convocados por el propio Dempster, en una celebración que unió palabra, música y comunidad.
Además, el artista participa en la exposición colectiva “Al sur del viento”, del Taller de Producción Gráfica Caracol Púrpura, también alojada en el Museo Iconográfico del Quijote, donde sus grabados en xilografía y linóleo capturan la atmósfera ritual del fandango y la riqueza visual del son jarocho.