Si hay una temporada en que la cocina guanajuatense muestra su carácter más auténtico, esa es la Cuaresma. Del 25 de marzo al 12 de abril, la ciudad de Guanajuato celebra Siete Cazuelas de la Cuaresma, una ruta gastronómica enmarcada en el Festival Tradiciones y Sabores de Guanajuato que reúne en diecisiete restaurantes los platillos que han dado forma a la mesa cuaresmal del Bajío durante generaciones.
El nombre lo dice todo: siete preparaciones que articulan la cocina de abstinencia desde la tradición más arraigada. Habas, lentejas, nopales con tortitas de camarón, filete de pescado, capirotada, torrejas y el agua de la Virgen — esa bebida de temporada que en Guanajuato tiene identidad propia — conforman un menú que no es una invención del festival sino un rescate: la recuperación de recetas que en muchas mesas familiares van quedando en el recuerdo.
Los diecisiete restaurantes participantes cubren un espectro amplio de la oferta gastronómica de la ciudad, desde mesas con historia hasta espacios más contemporáneos: Casa Valadez, Virgen de la Cueva, De Corazón a Corazón, Canastillo de Flores, Hacienda San Matías, Van Gogh, Mariscos La Curva, Pulpo Loco, La Tasca de la Paz, El Faro Terraza, Nuevo Campo Viejo, Carnes en su Jugo, El Embarcadero, Escarola, Las Santurronas, Posada Santa Fe y Alonso 10. La variedad de estilos garantiza que cada comensal encuentre su versión favorita de los siete platillos, porque en cocina tradicional no hay una sola verdad.
El festival está organizado por el Consejo Turístico de Guanajuato Capital, la Unión Restaurantera de Guanajuato, CANIRAC y Guanajuato Patrimonio de la Humanidad A.C., con el respaldo de Guanajuato.mx. La alianza entre instituciones turísticas y el sector restaurantero local es la que da solidez a una propuesta que ya tiene trayectoria y que cada año consolida su lugar en el calendario gastronómico del estado.
Para quienes visitan Guanajuato durante Semana Santa, Siete Cazuelas ofrece una razón adicional — y muy concreta — para sentarse a la mesa en lugar de comer de paso. Para los que ya viven aquí, es la oportunidad de redescubrir sabores que pertenecen a la ciudad tanto como sus callejones y su arquitectura. La cocina de Cuaresma en Guanajuato es una tradición viva, y este festival lo demuestra.