En el Congreso del Estado de Guanajuato se presentó la iniciativa para crear la Ley de Medicina Tradicional Indígena del Estado de Guanajuato y sus municipios, con el objetivo de reconocer, proteger, promover y regular la práctica, enseñanza, investigación, preservación y desarrollo sustentable de la medicina tradicional indígena en la entidad.
Durante la exposición de motivos, la diputada Plásida Calzada Velázquez explicó que la medicina tradicional indígena constituye un conjunto de conocimientos, prácticas, creencias y expresiones culturales de carácter colectivo, desarrollados por los pueblos originarios en ejercicio de su derecho a la libre determinación y autonomía. Estos saberes, transmitidos de generación en generación, buscan preservar la salud, prevenir enfermedades y restablecer el equilibrio físico, mental y espiritual.
La legisladora destacó que la medicina tradicional guanajuatense se expresa en prácticas vivas como la herbolaria, la partería, el sobado, las limpias espirituales, el uso de temazcales, la medicina de rezos y la curación con minerales o agua bendita. Subrayó que estas manifestaciones se sustentan en una cosmovisión donde la salud se concibe como armonía entre el cuerpo, la naturaleza y lo divino.
Calzada Velázquez señaló que en municipios del norte y noreste del estado, como Dolores Hidalgo, San Luis de la Paz, San Miguel de Allende, Comonfort, Xichú y Tierra Blanca, persisten comunidades que emplean plantas medicinales para tratar dolencias físicas, emocionales y espirituales. Asimismo, resaltó el papel de las parteras como agentes comunitarias de salud, quienes acompañan la gestación, fortalecen el vínculo materno-infantil y transmiten valores de cuidado y respeto a la vida.
La diputada enfatizó que la medicina tradicional indígena no debe entenderse como un vestigio del pasado, sino como una práctica viva, en constante transformación y diálogo con el saber científico, aportando soluciones sostenibles y culturalmente significativas a los retos actuales de salud pública.
La iniciativa plantea reformar la Ley de Salud estatal para incorporar de manera expresa el reconocimiento y regulación de la medicina tradicional indígena dentro del Sistema Estatal de Salud. Además, busca garantizar condiciones seguras y culturalmente adecuadas para su ejercicio, proteger los conocimientos y recursos bioculturales, fomentar la investigación científica intercultural y reconocer el papel de las mujeres como principales depositarias de los saberes curativos.
Finalmente, la propuesta fue turnada a la Comisión de Salud Pública para su estudio y dictamen.