Guanajuato, Gto., 20 de octubre de 2025
Veracruz concluye su participación como invitado de honor en el 53º Festival Internacional Cervantino con una despedida que huele a café recién servido, sabe a cacao y vainilla, y vibra con el eco de jaranas, danzas y saberes ancestrales. Este lunes, a las 14:00 horas, el Gran Café de la Parroquia cierra su servicio en la Casa Veracruz, dejando tras de sí una estela de tradición y afecto que marcó a miles de visitantes.
Durante el festival, el ritual del “Lechero” se convirtió en uno de los gestos más fotografiados y celebrados: café concentrado en vaso, leche caliente servida desde lo alto, y una capa cremosa que evocaba el puerto. Se sirvieron cerca de 10,000 tazas, de las cuales casi la mitad fueron obsequiadas, en un gesto que replicó la hospitalidad jarocha con generosidad y calidez.
Pero el café fue solo el inicio. La Casa Veracruz ofreció una experiencia sensorial completa: vainilla de Papantla, mole de Xico, toritos de cacahuate y guanábana, cacao de Los Tuxtlas, chocolate artesanal, nieves de fresa y guanábana que refrescaron las tardes cervantinas, y cocineras tradicionales que compartieron recetas, saberes y sazón con el público. Cada platillo fue una historia viva, cada ingrediente una memoria compartida.
El pabellón también fue espacio de sanación y espiritualidad. Las limpias con el brujo mayor de Zongolica atrajeron a decenas de visitantes que buscaban equilibrio, protección o simplemente curiosidad. Entre copal, hierbas y palabras antiguas, se tejió un vínculo profundo entre tradición y presente.
Las artesanías veracruzanas brillaron con fuerza: máscaras talladas, tejidos de lana de Zongolica, bordados de Naolinco, cerámica de Comapa y piezas elaboradas por manos indígenas que dialogaron con el público desde la raíz. Los talleres de medicina tradicional, las funciones de teatro, las proyecciones de cine y las presentaciones editoriales completaron una oferta cultural que convirtió a la Casa Veracruz en un epicentro de identidad y diversidad.
Veracruz movilizó a más de 1,500 artistas y 60 agrupaciones, llenando 17 foros con música, danza, ópera, literatura y arte popular. Entre los momentos más memorables se encuentran:
- El Fandango Monumental en la Alhóndiga de Granaditas, con Mono Blanco, Son de Madera y Caña Dulce y Caña Brava.
- El Desfile Yolpaki, que recorrió las calles de Guanajuato con danzas, trajes típicos y comparsas de las diez regiones del estado.
- La Gala Lírica con el tenor Javier Camarena y la Orquesta Sinfónica de Xalapa.
- Las presentaciones del Ballet Folklórico de la Universidad Veracruzana.
El éxito de esta participación fue posible gracias al respaldo institucional de la gobernadora Rocío Nahle, al trabajo coordinado del secretario de Turismo, Igor Rojí, y a la visión cultural de la secretaria Xóchitl Arbesú Lago. Su compromiso permitió que Veracruz brillara con luz propia en uno de los escenarios culturales más importantes del continente.
Desde Guanajuato, gracias por su hospitalidad, por su entrega y por compartir con generosidad el alma de su tierra. El Cervantino se despide de Veracruz con gratitud profunda. Queda el eco del arpa, el aroma del café, el dulzor del torito y la memoria de una fiesta que supo unir tradición, identidad y vanguardia.