San Miguel de Allende, Gto. — En un emotivo acto cívico celebrado en el Jardín Principal, San Miguel de Allende conmemoró el aniversario del natalicio de uno de sus hijos más ilustres: Juan Ignacio Paulino Ramírez Calzada “El Nigromante”, nacido el 22 de junio de 1818. La ceremonia, encabezada por autoridades municipales, instituciones educativas y ciudadanos, rindió homenaje a la vida y obra de este destacado pensador liberal, cuyo legado sigue marcando la historia de México.
Durante el evento, el Gobierno Municipal subrayó la vigencia de los ideales que Ramírez defendió con pasión: la educación laica, la libertad de expresión y los derechos humanos. Estos principios, que en su tiempo lo colocaron en el centro de intensos debates políticos y sociales, hoy son pilares fundamentales del Estado mexicano.
Ignacio Ramírez fue un personaje multifacético: abogado, periodista, poeta, político y juez, además de uno de los ideólogos más radicales de la Reforma liberal del siglo XIX. Su célebre ingreso a la Academia de Letrán, donde pronunció la frase “No hay Dios; los seres de la naturaleza se sostienen por sí mismos”, marcó un hito en la historia del pensamiento libre en México.
A lo largo de su vida, Ramírez fundó y colaboró en diversos periódicos como Don Simplicio y El Clamor Progresista, desde donde impulsó reformas sociales, denunció la corrupción y defendió los derechos de los pueblos indígenas y de las mujeres. Fue también diputado constituyente en 1857, ministro de Justicia e Instrucción Pública durante el gobierno de Benito Juárez, y presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación entre 1877 y 1879.
El acto conmemorativo no solo fue un tributo a su memoria, sino también una invitación a reflexionar sobre la importancia de preservar y promover los valores que Ignacio Ramírez defendió con firmeza. En palabras de uno de los oradores: “Recordar a El Nigromante es recordar que la libertad se construye con pensamiento crítico y compromiso social”.
Con esta ceremonia, San Miguel de Allende reafirma su orgullo por ser cuna de un hombre que, con su pluma y su voz, ayudó a forjar el México moderno.