En el corazón del Bajío guanajuatense, la zona arqueológica de Peralta continúa sorprendiendo a investigadores y visitantes. Uno de sus hallazgos más impactantes es un entierro humano con ofrendas localizado en el emblemático Recinto de los Gobernantes, una estructura monumental que funcionó como centro ceremonial y residencia de élites prehispánicas.
Testimonio de poder y espiritualidad
El entierro, cuidadosamente dispuesto, estaba acompañado por una colección de objetos que revelan el alto estatus del personaje: collares de concha y turquesa, ollas decoradas, puntas de proyectil y navajas de obsidiana, materiales que no solo reflejan riqueza, sino también una profunda cosmovisión ritual C B. Este contexto funerario sugiere que Peralta fue un centro político y religioso de gran relevancia entre los años 300 y 750 d.C., durante el periodo Clásico Temprano.
Cómo llegar a Peralta
- Desde Abasolo: Toma la carretera al oriente pasando San Isidro, La Peña y Rancho Seco. A 13 km encontrarás la entrada a la zona arqueológica.
- Desde Irapuato: Por la Carretera Federal Núm. 90, toma el crucero hacia Pueblo Nuevo en el km 14, sigue hacia Huanímaro y 4 km después llegarás al Rancho San José de Peralta.
Horarios y acceso
- Días: Martes a domingo
- Horario: 10:00 a 18:00 h (último recorrido a las 17:00 h)
- Costo: Adultos $65 | Niños de 6 a 12 años $20
Un viaje al pasado mesoamericano
Visitar Peralta es adentrarse en una historia milenaria donde la arquitectura monumental, la cerámica pintada y los rituales funerarios narran la vida de una sociedad agrícola sofisticada y profundamente espiritual. El sitio, rodeado por paisajes del río Lerma y terrazas cultivables, ofrece una experiencia única para quienes buscan conectar con las raíces de México.
Peralta no solo conserva vestigios arqueológicos: guarda el eco de una civilización que aún tiene mucho que contar. ¿Te animas a descubrirlo?