La magia del son, las décimas y el zapateado regresa a Guanajuato con una edición que celebra la tradición con talento y orgullo local
Mineral de Pozos, Gto., a 4 de julio de 2025.– En el corazón del semidesierto guanajuatense, entre calles empedradas y vestigios mineros, se alista una de las fiestas más entrañables del estado: el Festival del Huapango 2025, que este 5 y 6 de julio reunirá a familias, músicos, bailadores y amantes de la tradición en el Foro del Antiguo Abasto, a partir de las 7:00 p.m.
Este encuentro, que año con año gana fuerza y admiración, rinde homenaje a una de las expresiones más vivas del folclore mexicano: el huapango, con sus raíces en la música de la Huasteca, su canto en décimas y su baile en pareja sobre tarima. Lejos de quedarse en los márgenes de lo rural, esta tradición ha encontrado en Mineral de Pozos un espacio para reafirmar identidad, fortalecer lazos comunitarios y mostrar el orgullo de nuestras raíces.
Durante dos noches, el foro se llenará del sonido de violines, jaranas y guitarras quinta huapanguera, pero sobre todo del calor humano de quienes mantienen viva esta tradición. El evento es una celebración gratuita y abierta a todo público, ideal para acudir en familia y contagiarse de la alegría del zapateado y el verso improvisado.
El programa reúne agrupaciones huastecas reconocidas, así como nuevas generaciones que han encontrado en el huapango una forma de expresión cultural y resistencia. Como en ediciones anteriores, se espera una mezcla de presentaciones musicales, muestras de danza, y momentos de convivencia que convierten al festival en un punto de encuentro intergeneracional.
Organizado con el apoyo de la comunidad y autoridades locales, el Festival del Huapango en Pozos se consolida como un referente cultural en el calendario festivo del estado de Guanajuato, en una región donde la historia minera se entrelaza con el pulso de la música tradicional.
La invitación está hecha: este fin de semana, ven a Pozos y déjate llevar por el ritmo, la poesía y el corazón del huapango. Una fiesta que no solo se escucha, se baila y se canta, sino que se siente.



