El Cine Club universitario rescata la obra del maestro yugoslavo que rompió todas las reglas del séptimo arte.
Entre el 3 y 6 de agosto, el Auditorio Euquerio Guerrero de la Universidad de Guanajuato se convertirá en un laboratorio de experimentación cinematográfica. La retrospectiva dedicada a Dušan Makavejev no es solo una muestra de cine de autor; es un encuentro con uno de los creadores más audaces y visionarios del siglo XX.
El programa “Ver y Pensar el Cine 2025” presenta seis obras fundamentales del realizador serbio, quien entre 1965 y 1995 construyó un universo cinematográfico único que aún hoy resulta imposible de clasificar.
El inventor de un lenguaje propio
Makavejev no siguió manuales. Cuando el cine se dividía entre entretenimiento comercial y arte experimental, él creó una tercera vía: películas que eran simultáneamente políticas y eróticas, documentales y ficciones, comedias y dramas existenciales. Su genialidad residió en demostrar que estas aparentes contradicciones podían coexistir en una misma obra.
Su propuesta estética revolucionaria consistía en romper la linealidad narrativa tradicional, mezclar géneros sin previo aviso y crear montajes que funcionaban por asociación de ideas más que por lógica convencional. Décadas antes del internet y los memes, Makavejev ya entendía que el pensamiento contemporáneo funcionaba por conexiones imprevistas.
Un viaje de seis estaciones
La retrospectiva inicia el domingo 3 de agosto con “Man is Not a Bird” (1965), una película que desde su título anticipaba la filosofía del director: el ser humano no puede ser reducido a una sola definición. Esta obra seminal se proyecta a las 18:00 horas.
El lunes 4 presenta un díptico perfecto para entender la evolución del cineasta. “Love Affair, or the Case of the Missing Switchboard Operator” (1967), programada a las 16:00 horas, muestra su capacidad para convertir una historia policial en reflexión sobre el amor y la libertad. Le sigue “Unprotected Innocence” (1968) a las 18:00 horas, un documental que demuestra cómo aplicaba su mirada subversiva al género testimonial.
El martes 5 está dedicado a sus experimentos más radicales. “WR: Mysteries of the Organism” (1971) se presenta a las 16:00 horas como una comedia que es también un tratado sobre represión sexual y autoritarismo. “Sweet Movie” (1974), programada a las 18:00 horas, representa quizás el punto más extremo de su búsqueda estética, una película que sigue generando debates cinco décadas después de su estreno.
El ciclo concluye el miércoles 6 con “The Coca-Cola Kid” (1995) a las 16:00 horas, una producción australiana que demuestra cómo el director mantuvo su espíritu crítico incluso trabajando en la industria anglosajona.
Pensar el cine, repensar el mundo
La programación cierra con la conferencia “Entre Provocación y Libertad: Ver y Pensar el Cine de Dušan Makavejev”, a las 17:40 horas del miércoles 6. La Dra. Liliana García Rodríguez y el Dr. Felipe Mera Reyes guiarán una reflexión que promete conectar la obra del cineasta con las preocupaciones contemporáneas.
Esta actividad no es gratuita: representa el corazón intelectual del evento. Makavejev no hizo cine para ser contemplado pasivamente, sino para generar conversación, debate, reflexión. Sus películas funcionan como disparadores de preguntas más que como proveedores de respuestas.
La actualidad de lo intempestivo
¿Qué puede aportar hoy un cineasta que trabajó principalmente en las décadas de 1960 y 1970? Paradójicamente, su obra parece más contemporánea que nunca. En una época donde los contenidos audiovisuales están diseñados para confirmar nuestros gustos y opiniones previas, Makavejev nos obliga a confrontar lo desconocido, lo molesto, lo que no encaja en nuestras categorías mentales.
Su cine anticipó muchos de los lenguajes que hoy consideramos actuales: la mezcla de géneros, la hibridación entre ficción y documental, la ruptura de la narrativa lineal, la exploración de temas tabú. Pero lo hizo desde una profundidad y una radicalidad que la producción audiovisual contemporánea rara vez alcanza.
Una experiencia colectiva
La retrospectiva ofrece algo que las plataformas digitales no pueden proporcionar: la experiencia comunal del cine. Ver a Makavejev en pantalla grande, rodeado de otros espectadores, permite descubrir dimensiones de su obra que se pierden en la visualización individual.
El acceso es gratuito, aunque el cupo es limitado. Esta democratización del acceso a un cine complejo y desafiante representa una apuesta cultural significativa de la Universidad de Guanajuato, que entiende su papel como formadora no solo de profesionales, sino de ciudadanos críticos.
El arte como perturbación necesaria
En tiempos de polarización y simplificación, el cine de Makavejev ofrece algo escaso: complejidad sin condescendencia, profundidad sin solemnidad, crítica sin dogmatismo. Sus películas no proporcionan certezas tranquilizadoras; ofrecen herramientas para pensar de manera más sofisticada sobre el mundo y sobre nosotros mismos.
La retrospectiva no solo rescata una obra cinematográfica excepcional; plantea una pregunta urgente: ¿estamos dispuestos a enfrentarnos con arte que nos desafíe verdaderamente? La respuesta la darán los espectadores que se acerquen al Auditorio Euquerio Guerrero entre el 3 y 6 de agosto, dispuestos a dejarse perturbar por uno de los cineastas más singulares de la historia.