Guanajuato, Gto., 6 de diciembre de 2025. – La Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) culminó su temporada 2025 con un espectacular concierto titulado “O Fortuna”, dedicado íntegramente a la música vocal y cuyo núcleo fue la interpretación de la monumental obra Carmina Burana, del compositor alemán Carl Orff.
Bajo la dirección artística de Juan Carlos Lomónaco, la OSUG se unió a más de 150 voces provenientes de tres agrupaciones corales guanajuatenses: el Ensamble Coral de la UG, el Coro Ópera Guanajuato y el Coro Infantil de Valle de Señora. El programa, presentado el jueves 4 y viernes 5 de diciembre en el Teatro Juárez, contó con la destacada participación de los solistas mexicanos Anabel De la Mora (soprano), Alberto Albarrán (barítono) y Efraín Corralejo (tenor), quienes dotaron de profunda expresividad a la cantata escénica.
Un trío vocal de excelencia
Los intérpretes convocados para la ocasión poseen trayectorias de reconocimiento internacional. Anabel De la Mora, ganadora de concursos como el Carlo Morelli y finalista en certámenes como el del Teatro Colón de Buenos Aires, cautivó con su presencia escénica. Alberto Albarrán, cuya voz es celebrada por su versatilidad expresiva, sumó a su amplia experiencia más de 120 funciones en Europa. Efraín Corralejo, egresado de la cátedra del tenor Francisco Araiza y ganador de audiciones del Metropolitan Opera Council, completó el elenco con su depurada técnica.
Un programa con sello mexicano y universal
Antes de adentrarse en Carmina Burana, el concierto abrió con la Balada de Navidad (1915-1918) del compositor mexicano José Pomar, una pieza que rinde homenaje a la temporada con variaciones sobre cantos tradicionales como “Tiren confites” y “Arrulladora del Niño Jesús”. Esta obra, estrenada en el mismo Teatro Juárez en 1925, recordó el legado nacionalista y el activismo social de su autor.
El clímax de la velada llegó con la interpretación completa de Carmina Burana, la famosa cantata profana basada en poemas medievales de goliardos que exaltan la fortuna, la naturaleza, el vino y el amor carnal. Desde su explosivo inicio con el coro “O Fortuna”, la obra desplegó toda su fuerza rítmica y percusiva, característica del estilo de Orff, llevando al público por un viaje de emociones que van de la ironía a la sensualidad y el fatalismo.
Con este concierto, la OSUG no solo cerró su año de actividades, sino que ofreció una demostración de alto nivel artístico, consolidando su papel como pilar cultural en Guanajuato y celebrando el poder de la música coral y sinfónica para conmover a un auditorio diverso.