Guanajuato, Gto., octubre de 2025 — La explanada de la Alhóndiga de Granaditas se convirtió en un santuario musical con la presentación de Julieta Venegas y la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG), en una de las veladas más concurridas del 53 Festival Internacional Cervantino.
Desde las primeras notas de Andar conmigo, el público supo que no sería un concierto más. Bajo la dirección de Inés Rodríguez, los arreglos sinfónicos dieron nueva profundidad a temas como Lento, Algo está cambiando y Eres para mí, mientras la voz de Julieta tejía una atmósfera íntima y poderosa.
Uno de los momentos más conmovedores llegó con Callaron las canciones, acompañada por el Coro de la Universidad de Guanajuato, en homenaje a una amiga fallecida. Más tarde, Me voy desató una ovación colectiva, y Limón y sal se convirtió en coro multitudinario.
El cierre fue cálido y personal: Julieta volvió al escenario con su banda para interpretar Caminaré ese camino, Háblame con cuidado y una dedicatoria especial a Charly García. Con El presente, selló una noche que quedará en la memoria del Cervantino.
La OSUG reafirmó su excelencia, y Julieta Venegas recordó que la música, cuando se comparte así, se vuelve hogar.