Este lunes 7 de julio de 2025, Guanajuato Capital vivió uno de sus momentos más emblemáticos con la tradicional apertura de la Presa de la Olla, una ceremonia que combina historia, cultura y comunidad en un solo acto simbólico. A las 13:00 horas, como dicta la costumbre, las compuertas se abrieron al ritmo del vals “Sobre las olas” de Juventino Rosas, mientras miles de asistentes se congregaban en el Parque Florencio Antillón para presenciar el espectáculo.
Un legado que fluye desde el siglo XVIII
Construida entre 1741 y 1749, la Presa de la Olla fue impulsada por el virrey y el Marqués Vicente Manuel de Sardaneta y Legaspi como respuesta a la escasez de agua en la ciudad. Desde 1750, la apertura anual de sus compuertas se convirtió en una tradición iniciada por el gobernador Lorenzo Arellano, con el propósito de renovar el agua estancada tras las primeras lluvias.
Una fiesta que une generaciones
La edición 2025 de esta celebración reunió a familias locales y turistas en una verbena popular con más de 130 negocios instalados en los alrededores A. Juegos mecánicos, antojitos tradicionales y música en vivo crearon un ambiente festivo que honra las raíces guanajuatenses. La Banda del Estado acompañó la caída del agua con piezas como “Tierra de mis Amores”, reforzando el carácter cultural del evento.
Seguridad y tradición en armonía
La ceremonia fue encabezada por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo y la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez, quienes agitaron pañuelos blancos para dar la señal de apertura. Personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana implementó un operativo especial para garantizar la tranquilidad de los asistentes.
Una celebración que honra la lluvia
Gracias a las intensas lluvias de junio, la presa alcanzó su capacidad máxima, permitiendo una de las caídas de agua más espectaculares de la última década. Este evento, declarado Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Guanajuato en 2013, forma parte de las festividades de San Juan Bautista y San Ignacio de Loyola.






