Fotografía europea, memoria familiar e ironía sobre la burocracia articulan la propuesta del MIQ para la edición 54 del Festival Internacional Cervantino.
El Museo Iconográfico del Quijote (MIQ) inaugurará el martes 6 de octubre su programa de exposiciones para el 54 Festival Internacional Cervantino, con tres propuestas que exploran la memoria, la fotografía y el arte como herramienta de reflexión crítica.
La oferta reúne Extrañar el mundo. Fotografía europea del siglo XX, una selección de imágenes de la colección Cultura Sor Juana; La noche que me tragué a mi abuelo, del artista francés radicado en México Bruno Fourure, y En trámite, una instalación escultórica del creador guanajuatense Ramsés Ruiz.
La presencia de Francia, país invitado de honor del Cervantino en 2026, destaca en dos de las exposiciones. Una de ellas es Extrañar el mundo, que reúne fotografías de destacados autores europeos de mediados del siglo XX, vinculados con París como centro creativo y con la construcción de la modernidad visual. Entre las imágenes seleccionadas figuran obras de André Kertész, Brassaï, Jeanloup Sieff, Édouard Boubat, Izis Bidermanas y Willy Ronis, entre otros fotógrafos.
La muestra recorre una época en la que agencias como Rapho y publicaciones como la revista VU contribuyeron al desarrollo del ensayo fotográfico, un género que amplió las posibilidades narrativas de la imagen.
Por su parte, La noche que me tragué a mi abuelo reúne obra gráfica, pintura, dibujo y arte-objeto de Bruno Fourure. El proyecto parte de la memoria y la imaginación del artista en torno a sus abuelos, quienes combatieron en la Primera Guerra Mundial antes de su llegada a México.
Presentada en colaboración con el taller gráfico Caracol Púrpura, la exposición reflexiona sobre el exilio y el diálogo intercultural. También plantea una mirada sobre la capacidad del arte para contribuir a sanar las heridas provocadas por los conflictos bélicos, en un contexto marcado por las guerras actuales.
La tercera propuesta, En trámite, lleva la ironía al terreno de la escultura. Ramsés Ruiz utiliza de manera intensiva césped artificial para construir una instalación que recurre al surrealismo crítico y cuestiona los procesos burocráticos.
La obra plantea una situación deliberadamente absurda: incluso un acto supremo como la Resurrección queda sujeto a procedimientos de revisión, validación y demora. A través de esta imagen, el artista convierte la burocracia en objeto de crítica y humor.
Las tres exposiciones se inaugurarán el martes 6 de octubre, a las 13:00 horas, en el Museo Iconográfico del Quijote, en Guanajuato capital. Permanecerán abiertas al público hasta el 3 de febrero de 2027, como parte de la programación cultural del Cervantino.
