El Centro de las Artes de Guanajuato abre un espacio donde la gráfica, la cartonería y la tradición del Día de Muertos se encuentran para crear mojigangas contemporáneas con identidad mexicana.
Mientras muchas de las expresiones vinculadas al Día de Muertos incorporan nuevas influencias estéticas y formas de reinterpretar la tradición, en Salamanca se desarrolla un proyecto que apuesta por mirar hacia el origen. Se trata de Gigantes de Tinta: La comparsa de la muerte, un taller impulsado por la Secretaría de Cultura de Guanajuato que propone reinterpretar la tradición de las mojigangas a partir del grabado, la cartonería y la gráfica contemporánea.
Más que enseñar una técnica, el taller invita a reflexionar sobre el patrimonio cultural mexicano y a construir personajes monumentales que dialogan con las raíces populares sin renunciar a la experimentación artística.
Al frente del proyecto se encuentra el artista y docente Juan Hernández, coordinador del Taller de Grabado del Centro de las Artes de Guanajuato, quien explica que la propuesta nació como una forma de expandir los límites tradicionales de la gráfica.
“La intención fue buscar alternativas al grabado. Trabajamos desde lo que llamamos gráfica expandida: llevar la gráfica más allá del papel y hacerla dialogar con otras disciplinas, como la cartonería y las estructuras de carrizo.”
Para Hernández, el grabado suele ser una de las disciplinas menos conocidas dentro de las artes plásticas. Precisamente por ello decidió trasladar su lenguaje visual al volumen, utilizando impresiones sobre papel y tela que posteriormente se integran a esculturas tridimensionales.
“La gráfica deja de ser únicamente una estampa para convertirse en parte de una pieza escultórica.”
El resultado es una propuesta donde conviven el oficio artesanal, la experimentación visual y la creación colectiva, dando vida a mojigangas contemporáneas que conservan un profundo vínculo con las tradiciones mexicanas.
Tradición, memoria y creación contemporánea
Aunque las mojigangas tienen un origen español —donde se conocen como gigantes o cabezudos—, en México adquirieron identidad propia y forman parte de diversas celebraciones populares.
En este taller, sin embargo, el objetivo no consiste únicamente en reproducir esos personajes, sino comprender su significado dentro de las festividades tradicionales.
Durante la entrevista, Hernández recordó cómo, con el paso de los años, la cartonería comenzó a incorporar personajes y referentes ajenos a la tradición mexicana, impulsados en buena medida por la cultura de consumo y las industrias del entretenimiento.
“Lo que buscamos es acercarnos más a la estética prehispánica, religiosa y popular que forma parte de nuestra historia.”
El maestro reconoce que las tradiciones inevitablemente evolucionan. Sin embargo, considera fundamental que quienes participan en el taller comprendan primero el origen de las mojigangas y de la cartonería mexicana, para que cualquier reinterpretación contemporánea nazca desde el conocimiento y no desde la imitación de modelos externos.
Uno de los aspectos que distingue a Gigantes de Tinta es precisamente su dinámica de trabajo. Hernández evita hablar de alumnos; prefiere llamarlos participantes.
En cada edición coinciden artistas consolidados, estudiantes, investigadores, diseñadores y personas que nunca antes han trabajado con grabado o cartonería. Esa diversidad convierte cada sesión en un espacio de aprendizaje colectivo donde todos comparten conocimientos y experiencias.
“Muchas veces quien llega tiene conocimientos que enriquecen al resto del grupo. Aquí todos comparten soluciones, experiencias y maneras distintas de resolver un proyecto.”
El intercambio constante permite que quienes se acercan por primera vez a estas técnicas aprendan observando el proceso de otros participantes, generando una comunidad creativa donde el conocimiento circula de manera horizontal.
Mojigangas pensadas para salir a las calles
La edición anterior permitió construir mojigangas colectivas de gran valor plástico. Este año el reto será diferente.
Cada participante desarrollará una pieza individual pensada para ser utilizada en una comparsa. La intención es que las esculturas monumentales no permanezcan únicamente dentro del taller, sino que cobren vida en el espacio público.
“Queremos que realmente puedan usarse, caminar con ellas y experimentar cómo funcionan en la calle.”
Más adelante, esas piezas podrían integrarse incluso a propuestas escénicas y actividades culturales vinculadas al Día de Muertos.
Esa reflexión también surge frente a un fenómeno que ha cobrado fuerza durante las últimas décadas: la creciente popularidad internacional del Día de Muertos. Si bien esta visibilidad ha despertado el interés por las tradiciones mexicanas, también ha propiciado nuevas reinterpretaciones que, en ocasiones, se alejan de su contexto histórico y cultural.
Para Hernández, el reto consiste en encontrar un equilibrio entre innovación y memoria, permitiendo que las expresiones artísticas evolucionen sin perder el vínculo con las comunidades y los oficios que les dieron origen.
Esa visión también se refleja en otro de los proyectos que coordina desde hace tres décadas: Muerte en Cartelera, iniciativa que desde 1995 transforma las calles de Guanajuato capital en una galería al aire libre donde cientos de artistas comparten obras efímeras dedicadas a la muerte y la memoria. Para el maestro, tanto ese proyecto como Gigantes de Tinta persiguen el mismo propósito: mantener vivas las tradiciones mediante la creación contemporánea y la participación de la comunidad.
Al finalizar el taller, las mojigangas buscarán salir del aula para convertirse en parte de una comparsa, demostrando que las tradiciones siguen transformándose cuando permanecen en manos de quienes las estudian, las viven y las reinventan desde el respeto a su origen.
Datos del taller
Taller: Gigantes de Tinta: La comparsa de la muerte
Sede: Centro de las Artes de Guanajuato, Salamanca.
Fechas: Del 2 de julio al 23 de agosto de 2026.
Sesiones: 2, 3, 4, 5, 11, 12, 18 y 19 de julio; 1, 2, 8, 9, 15, 16, 22 y 23 de agosto.
Horario: De 11:00 a 14:00 horas y de 15:00 a 17:00 horas.
Dirigido a: Personas creadoras, investigadoras, artistas visuales, estudiantes de arte y diseño, así como público interesado en la cartonería, el grabado y las tradiciones del Día de Muertos.
Informes: José Luis Méndez Ortega

