Ubicado en uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes de San Miguel de Allende, el Instituto Allende es mucho más que una escuela de arte: es un símbolo viviente de la vocación artística internacional de esta ciudad colonial. Este magnífico edificio, que data de 1736 y perteneció originalmente a Don Manuel Tomás de la Canal —uno de los hacendados más prominentes de la época—, fue transformado en convento carmelita antes de renacer como una de las instituciones artísticas más prestigiosas de México.
Fundado en 1950 por Felipe Cossío del Pomar, un visionario artista y diplomático peruano en el exilio, junto con figuras ilustres como Stirling Dickinson y el exgobernador Enrique Fernández Martínez, el Instituto se convirtió rápidamente en un imán para artistas e intelectuales de todo el mundo. Cossío del Pomar había visitado San Miguel en 1927 y se enamoró de la calidad excepcional de su luz, cumpliendo finalmente su sueño de crear un espacio educativo único.
Sus corredores y patios coloniales, con arquitectura que fusiona armoniosamente los estilos colonial y neoclásico, continúan albergando talleres, exposiciones y cursos que atraen estudiantes y artistas internacionales. La escuela ocupa la parte trasera del complejo con sus jardines, mientras que el frente cuenta con una plaza comercial, cafetería y varias galerías, incluida la histórica Galería Pérgola inaugurada en 1951. Es el lugar perfecto para sumergirse en el ambiente bohemio de San Miguel mientras disfrutas de un café con vista a sus hermosos jardines coloniales.